domingo, 30 de septiembre de 2007

gran exito constitucional


Otro lunes en Coronel Souper con Nicasio Retamales. Son las 8:31 Am, hora a la que suelo llegar (téngase en cuenta que la hora de ingreso es a las 7:45), el cigarrillo mañanero agiliza un poco los sentidos y permite asegurar la mochila en estas peligrosísimas calles. La llegada seria agradable si no fuera por la pipeñísima recibida que te da el último inspector, que con la sola mirada es capaz de dejarte ebrio.
Importante acotación: ni se te vaya a ocurrir llegar con ganas de mear, ya que desde que sorprendieron en los baños a una pareja gay en actos poco decorosos los abren solo en los recreos.
Entrar a la sala es un asunto caótico: el curso te recibe con una ovación burlesca, mientras el profesor a punto de un colapso nervioso intentando enseñar una suma de 4 dígitos. También hay profesores que dejan al borde del colapso a sus alumnos (mención honrosa para la señorita de ingles), menos mal que no es invierno porque estaríamos locos y anegados.
Si es lunes nos llaman al acto cívico. Ahí gritamos un par de improperios a los inspectores y camboamos el puro chile, por el pura chicha lo que hace el evento un poco menos agobiante. Luego, unas cuantas y poco productivas clases, y al recreo: la hora en que el “cumismo” (de Cuma se entiende), se apodera de cada rincón. Escándalos amorosos gay, la discusión sobre la paternidad de tal o cual guagua y el pavoneo del tipo que pega mas tajos. Como en todos los barrios marginales, aquí los top son el güeno pa la pelota o el que fuma pasta base de más chico. No es difícil divisar un ratón suicida saltando desde el techo o a una paloma arrogando uno de sus huevecillos desde lo alto.
Lo que sigue, ya se sabe: mas clases, mas embarazadas, mas lauchas voladoras, mas vidrios rotos. Si. Este es el LECEO METROPORELANO.

THE CLINIC 2004

domingo, 23 de septiembre de 2007

pasión carnal

Ni siquiera esperó a que doña Lucía le desease una bonita velada para abalanzarse sobre aquella, la subió al auto y partió a su casa embravecido. El bólido echaba humo, mientras que ella nerviosa a su lado emanaba el perfume del hambre, en efecto, era su primera vez y el gordo bestia que conducía la saboreaba con la vista, solo quería que todo fuese rápido, al menos ella.
Rosada, robusta, aunque no era de las mejores su ternura y frescura lo cautivaron, ya veía sus jugos unirse en aquel magno espectáculo.
La carretera se extendía cada segundo y ya no hallaba la hora de cumplir con su cometido, instintivamente la arrasó con una mirada fulminante y le dijo- tu lecho debe estar calentito- a lo que esta respondió con un súbito sobresalto.
Era de esas noches donde las luces sofocan y la cremallera terrorista del pantalón estaba punto de estallar, sin pensar depositó su mano sobre la víctima acariciándola con un movimiento ondulante. De súbito un tibio fluido carmesí comenzó a apoderarse de aquel asiento forrado en piel de leopardo, una escena que sin lugar a duda vuelve agua los sentidos.
Ya eran un cuarto para las once y su cuerpo pedía a gritos cumplir pronto con el ritual semanal, las manos ninja se desvanecían en las envolturas de su musa la que ahora parecía estar disfrutando de sus últimos momentos.
Una violenta desesperación sumergió la llegada a la casa provocando repetidos errores en la búsqueda de la llave correcta.
La presa que apretaba en sus manos se veía sofocada, parecía fundirse a sus pies. La sutileza que solía emplear se desvanecía por completo, comenzó a actuar con ímpetu troglodita, como ya lo había dicho su lecho estaba caliente y aquel fulgor se dejaba sentir en el aire, su esquizofrénico estado de conciencia lo hacía arrastrar las piernas hasta que al fin logró abrirla con un tajante movimiento para luego depositar todo lo que tenía sobre ella. Sus fluidos chirriaban al contacto, el sudor dejaba ver que este juego se transformaba en algo luciferino, todo se puso más denso cuando sirvió aquellas 2 copas de vino, la primera la bebió de un trago y la otra la abalanzó de a poco sobre su víctima, el olor que emanaba era la mayor satisfacción para cualquier mente hambrienta. Su musa ya estaba rendida, un pequeño descanso antes de comenzar con el fin de la función.
De forma lenta la empezó a besar, a desgarrar poco a poco, trozo a trozo hasta el fin.

Aquella posta plateada estaba tan buena como la que compraba cada sábado en la carnicería de la señora Lucía para satisfacer su pasión carnal.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Es bien sabido que haberse establecido a orillas de ríos a sido fundamental en el desarrollo de las mas grande civilizaciones ya sea la egipcia con el rio Nilo o la babilónica en el Tigris y el Éufrates.
Todo rio es relacionado con fertilidad, hermosos parajes, aguas cristalinas, especies que deleitan el paladar ¿o no? Lo repito, rio (lo imaginan), rio (¿hermoso no es verdad?), rio (y es la única forma como lo pueden concebir).
Pues hay ríos que no son para nada cristalinos, esos que parecen guardar grandes secretos en sus profundidades ( en verdad profundos no son, pero sus aguas chocolatosas los hacen ver sublimes), ríos que solo bañan piedras, cartones y tablas. En donde lo mas vivo son los perros con anónimos huesos entre sus fauces y uno que otro arenero casi vivo. Los totalmente muertos abundan, los que solo mueven su cabeza de un lado a otro en busca de algo verde o no verde (esta condición determina para que lado correr).
Sí, vivo a orillas del Mapocho, el mítico rio que la historia de chile a marginado junto a su gente. Yo creo que por que somos de los pocos que podemos afirmar los abusos y aberraciones que ocurrieron en los años que eran turbulentos en el país, porque cada día posterior a los toques de queda veíamos pasar esas masas sanguinolentas, esos desfiles de extremidades, y nosotros niños de aquel entonces con un natural gesto de mano los despedíamos mientras se perdían a la mirada de nuestra corta estatura. Los niños de mas abajo, los futuros delincuentes como decía mi mamá (paradojalmente fue todo lo contrario), jugaban a tirar piedras a los cadáveres asimilando la barbarie de aquellos años, el verdadero motivo de las piedras era la rabia contra el finado por no haber podido seguir luchando. Por otra parte los más viejos lloraban desconsolados la sangre que inundaba sus rojas banderas, el color rojo que a estas alturas les estaba causando temor más que esperanza. Lloraban sobre sus banderas, sobre la hoz y el martillo cuando aun no se oxidaban (quizás el oxido fue motivo de tantas lagrimas), cuando la hoz aun era hoz y el martillo todavía no mutaba en reloj, ni sotana negra, ni calavera.

jueves, 13 de septiembre de 2007

en ti (poema de pendejo otaku y enamorado)

Busqué en todos lados
Tras los cuadros, en las agujas del reloj,
En la copa que rasgó mis labios,
En el sol de los cigarrillos nocturnos
Sobre mi espalda
En los ladridos del perro de familia
Entre las gotas de lluvia
En pesadillas ajenas
En la respiración de mis amigos
En la quinta pata del gato
Busqué en los palitos de helados promocionales
Incluso en los pajares
Mientras las agujas destrozaban mis dedos
Hasta que al fin encontré lo que buscaba
Luego de arreglar un par de costillas
Limpiar las uñas
Poner los cuadros, ajustar el reloj
Tomar un trago
Botar las cenizas
Enderezar el cuello
Silenciar a los animales
Someter al sol
Soñar
Hacerme de enemigos
Odiar la genética
Destemplar mis dientes
Y sanar las llagas
Estaba listo para volver a amar.
Me e encontrado a mí mismo
Dentro de ti.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

epifónema (poema de quinceañero otaku y melancolico)

Probablemente esta sea la última noche
que mi mano tiembla ante el cuadernillo,
anhelo escribir sobre astros apagados
y con mi poesía volverme uno.
Arranco la página más afilada de mi cuaderno garabateado,
el poema de aquel día,
el maldito poema que habla sobre nosotros,
el maldito poema que jamás debió nacer,
el maldito poema que extraviaste entre tus cartas de amor por enviar,
no precisamente a mi.
El maldito sentimiento que guardaste bajo la almohada.
Remuevo el aire de mi ahogo,
perfilo tu puta creación para cercenar mis venas,
para plasmar en mi piel los estigmas de un nuevo día
y confirmar que por mi cuerpo no fluye exactamente sangre.
Ejército de cuervos galopan entre mis sombras,
aún no saben que pueden volar, caen sobre esta Biblia, bajo mis pies,
¿Ahora busco a dios? ¡Sacrifíquenme! Ya soy un cadáver.
El humo del cigarrillo embalsama esta pieza fría,
Sangre, cenizas,
oscuridad, estrellas,
Un firmamento a mis pies espera su beso de buenas noches,
Sangro, tiemblo
vuelve a mi cabeza la santísima trinidad,
tu, la que fundió tres cuerpos en uno
Amén.
Perra, hasta en el momento de mi muerte escribo de ti.
Pasado, presente, futuro,
Mera casualidad,
El tiempo se detiene, mis lágrimas lloran ojos,
No quiero ser,
No quiero estar,
Mis dedos se destruyen ante 10.000 voces del idioma castellano
Los brazos, las piernas, las vértebras se disuelven.
esta pluma taladra los párpados a cucharadas y sonrío,
Al fin veo la realidad, desde el suelo,
mientras me extingo.
tocan a la puerta,
Probablemente eres tu
¿Cómo recibirte?
No hay nada para ofrecer
además de un cuarto carmesí.

lunes, 10 de septiembre de 2007

filantropófago

Surco contra el viento
con extremidades intactas y sonrisa arrendada
limpio, blanco, pulcro
pisadas de hierro,
erguido como bandera a media asta
dibujando aldeas globales en mis pupilas
congestionado, escupiendo monopolio en cada hogar
regalando coprofagia a los más necesitados
bebiendo petróleo,
comiendo amaneceres para una nueva era
aminorando el peso sobre este planeta.

Ahí vienen los niños
Empalados, crucificados, desollados
Sumiendo las armas en sus pequeños dedos frágiles
Incapaces de un tiro certero
Apuntando a sí mismos
Mirando el cielo boca abajo
Tragando sus lagrimas,
Ocultándolas tras las utópicas promesas de vida eterna.

Las llamas son de artificio
Las explosiones el sonar del teléfono airado
el grito de guerra se mimetiza
en bonitas poesías de amor
amor a la sangre
amor al lamento
amor al dolor.

Salven a los niños
Salven sus cuerpos
AUN HAY HAMBRE QUE SOLVENTAR
Véanlos emanar el néctar del terror impune
Denle sepulcro dentro de una olla
O mueran de hambre.

Quien este libre de pecado que lance la primera piedra
Amor a sus muertes.

domingo, 9 de septiembre de 2007

El escenario al que nos hemos visto enfrentados contemporáneamente con el solo hecho de nacer, mirándolo reflexivamente, no es de lo más agradable, no encontramos sumergidos en la época de la instrumentalidad estética. La estética se nos ha fundido en la vida cotidiana y de esta no queda nada visible, o quizás lo mas acertado seria decir que es tan visible que no nos percatamos que está presente frente a nuestras narices (este mismo teclado con el computador desenchufado no sería el mismo, de hecho “sería”), los síntomas y padecimientos de este fenómeno son variados, para enunciar tan solo algunos podríamos referirnos a una cotidianeidad manipulada como bio-politica, toda nuestra existencia es previamente mentada y manejada a antojo, la perdida de la pura experiencia humana ya que la representación ha sido instalada en nuestra vida como una barrera a superar antes de relacionarnos con otros, este ejemplo va directamente dirigido a la esfera de las tribus urbanas, el reinado de la apariencia ( del aparentar), también dentro del ámbito de la representación, somos guiados a vender nuestra imagen como mero ente representacional, esto es visible en el protocolo diario de televisión, el lector de noticias se muestra sonriente auque se halla muerto su mamá, de la misma forma que el joven cajero del mcdonals, esto se puede vislumbrar mirando la relación entre “entes pensantes”, por otro lado tenemos la perdida del asombro reposando sobre la técnica, todo esta dominado, no hay nada sin solución, no existe el misterio, el S.I.D.A no es de mayor importancia porque tarde o temprano se descubrirá la cura, no hay nada lo suficientemente relevante para sacarnos de la instrumentalidad productiva, de nuestra vida cotidiana.
Sustentados en este piso podemos desarrollar y dar sentido al problema que diagnostica Heiddegger, la técnica moderna se ha instaurado en nuestra vida cotidiana como “lo real”, por lo tanto la concepción de libertad como esencia de verdad queda clausurada a nuestras espaldas, no notamos que nuestras vidas están totalmente mentadas, ya que están todos los esfuerzos puestos en tenernos “felices”. Bajo este supuesto es pertinente afirmar que el destino de lo humano se encuentra en el máximo peligro. La técnica se arriesga a perder la total comprensión del ente, ya que la inmediata intrumentalización de este lo deshistoriza, siendo que la verdadera comprensión del ente (hermenéutica), es histórica finita.
“como la esencia de la técnica no es nada técnico, la meditación esencial sobre la técnica y la confrontación decisiva con ella tiene que acontecer en una región que, por una parte, este emparentada con la esencia de la técnica y, por otra, no obstante, sea fundamentalmente distinta de ella.Esta región es el arte”.
Si bien, el objetivo fundamental de este ensayo es; en torno a esta cita exponer las condiciones y posibles consecuencias de lo que es susceptible extraer de esta, es pertinente desarrollar como se llega a elaborar. Por lo tanto, no estará de más, exponer, para luego ser analógadas, por una parte, una breve “historia del arte”, y por la otra una de la técnica. Establecer el vínculo que toman en la era moderna, delineando, en un polo, el concepto de muerte del arte enunciado por Hegel y el nuevo aire que arrastra en el proyecto de vanguardia con el surgimiento de la estética de la emancipación, y en el otro, el cambio en la visión técnica.
Para comenzar la reseña de la historia del arte, cabe destacar que será tratada desde la visión Hegeliana, para poder encaminarla a su muerte enunciada por este mismo, por lo tanto nos referimos a lo que hoy es llamado arte desde el romanticismo hacia atrás.
El arte instalada en la historia nos ilustra el intento de una época por poner en forma lo absoluto (relación idea/forma), por lo tanto el dialogo con el arte en tanto bello, es el dialogo con la verdad. En este intento paulatinamente el arte predominante en cada época se ha ido cada vez alejando más de la materia en su intento de representar el absoluto. Existen fundamentalmente 3 momentos notoriamente demarcados en el que se intenta hacer manifestarse al absoluto en el arte, el primer momento es denominado simbólico, que puede ser atribuido al “arte prehistórico” (la edad de bronce), a la cultura fálica, tómese como referente los stonehange en gran bretaña, aquí se vislumbra como la forma es insuficiente para nombrar a lo absoluto, por ende se queda en mero símbolo, como transito entre el hombre y la idea. Luego se hace la transición a lo clásico, aquí la idea encuentra la forma más alta de manifestarse sensiblemente, se puede hablar de una complementación absoluta entre la idea y la materialidad, frente a ellos no estaba un trozo de piedra tallada sino más bien el dios mismo. El último escalafón de lo que se puede llamar arte según Hegel es la romántica, donde ya no existe materialidad capaz de representar lo absoluto, esto es fácilmente visible en la poesía, donde constantemente se muestra la melancolía por la imposibilidad de verbalizar la idea.Dados estos indicios, nos encontramos aptos para definir la muerte del arte. arquitectura como arte predominante en lo simbólico, escultura en lo clásico y poesía en lo romántico, nos entregan las herramientas para poder dar fe que a medida que pasa la historia el espíritu absoluto cada vez se ha alejado mas de la representación sensible, por lo tanto el diagnostico Hegeliano predica, que en tanto esto ocurre el absoluto ya no es preocupación del arte, sino mas bien de la filosofía, por lo tanto el arte como tal queda relegado a la mera entretención, el mero goce estético, en síntesis “el arte ha muerto”.
Por otra parte la técnica sufre un cambio radical en su concepción, si bien hay 2 puntos destacables, ninguno más importante que el otro, nosotros nos centraremos principalmente en uno. La técnica desde sus orígenes fue mero método de producir en torno a las necesidades que aquejaban a los individuos y puntualmente esto, sin embargo la modernidad introdujo un factor radical, no tan solo produce, sino que también acumula, el hombre se siente en completo dominio de la técnica, adelantándonos un poco y en términos Heideggerianos, “ la técnica antigua hace aparecer de lo oculto, mientras que la moderna además de hacer aparecer de lo oculto almacena”, por lo tanto en lo moderno al no tenerse una relación libre con la técnica, impide la manifestación del ser. la técnica moderna es una técnica que provoca a la naturaleza (gestell).
Dentro del mismo contexto cabe hacer alusión a la relación pre-moderna de técnica y arte, pero como solo un concepto, la tekné griega. Aquí la técnica es el medio para desarrollar lo que actualmente llamamos arte, pero reitero, arte y técnica son lo mismo, puede quedar mas claro de la siguiente forma.
- el arte no proviene de lo artístico (esencia), es un artesano que produce respecto a sus necesidades.- el arte no es disfrutado estéticamente ( experiencia), si bien hoy en día se puede apreciar una estatua clásica desde el punto de vista de la contemplación , para ellos estaba dentro de un contexto tradicional situada como objeto de veneración, el griego vivía dentro de un desocultar poético.- El arte no era un sector de la creación cultural (producir).
Cabe recalcar que el término “arte” solo se empezó a usar tardíamente, netamente por la inmanente emergencia por la subjetividad. En el siglo V las “ars” se dividen en liberales y serviles, esto tendrá que ver con el uso intelectual o físico que requiera su ejecución. Hasta el siglo XV la escultura, la pintura y la arquitectura eran remitidas a ser parte de las artes serviles, o sea un artesano y un pintor, arquitecto o escultor no tenían ninguna diferencia, en este mismo siglo las 3 ramas anteriormente nombradas escapan de las artes serviles para instalarse en las liberales, es aquí cuando nacen las bellas artes, el producir intercedido por lo bello. Luego en el siglo XIX se le quita el apelativo de bello.
Revisado todos los puntos anteriores, ya sea muerte del arte, el destino de la técnica moderna o la tekné griega. Se convierte en objeto totalmente pertinente de revisar brevemente, la separación en la modernidad del concepto de belleza y de verdad, el nacimiento de la estética y su ingreso en la vida a través del proyecto de la vanguardia artística.
Alexander Baumgarten fue el primero en usar el término de estético (AISTHETICA), ciencia de lo bello. Para este lo bello es un problema del conocimiento, como el grado mas perfecto de conocimiento sensible, la absoluta claridad de la forma sensible, esto para Baumgarten es una condición del sujeto, desde aquí se da el salto de lo bello desde lo objetual a lo subjetual.
Luego Kant va a sacar la estética del conocimiento y la va a situar como puente entre lo teórico y lo práctico, es en este punto donde lo bello es separado de lo verdadero. También se vuelve imprescindible destacar en Kant los 2 polos que determina para juzgar las cosas que se presentan, imprescindibles por la similitud que tendrán con los conceptos Heideggerianos de serenidad y apertura al misterio , nos referimos a lo bello como asociado a la forma (limite), en tanto se define como armonía entre imaginación y entendimiento ( relación tranquila y apacible), y sublime, relacionado con lo ilimitado, la frustración de la imaginación frente a lo irrepresentable (relación placer/displacer). Concluye colocando a lo bello del lado de la naturaleza y lo sublime del de la libertad.
Para terminar con Schiller que en resumidas cuentas, ve en la estética la posibilidad de establecer la libertad (visto como autonomía), en la naturaleza.
Ya pavimentado el camino de los contextos modernos tanto de la técnica, como del paso del arte a la estética podemos tratar su posterior desarrollo.
Por parte de la técnica, comienza a mentar la totalidad del ente en su uso instrumental, la producción industrial lleva al hombre a desarrollar la vida cotidiana, un constante y repetido ir y venir, y por otra parte, está el arte de vanguardia, que basándose en los postulados de Schiller intenta llevar a cabo el proyecto de ingreso del arte en la vida en miras a la emancipación.
Es en este escenario donde se instala Heiddegger, y donde será necesario retomar nuestra cita:
“como la esencia de la técnica no es nada técnico, la meditación esencial sobre la técnica y la confrontación decisiva con ella tiene que acontecer en una región que, por una parte, este emparentada con la esencia de la técnica y, por otra, no obstante, sea fundamentalmente distinta de ella.Esta región es el arte”.
¿Qué es la esencia de la técnica? ¿A que se refiere con que la esencia de la técnica no es nada técnico?
Heiddegger desarrolla el problema de la siguiente manera, este parte del supuesto de la definición griega de esencia, “la esencia es lo que algo es”, por lo tanto para poder referirnos a esta esencia, primero que nada debemos tener la facultad de poder definir la técnica, para esto Heiddegger recurre a las 2 definiciones histórica que se han dado de esta: por una parte “la técnica es un medio para un fin”, por otra, “la técnica es un hacer del hombre”. Estas definiciones son correctas, en tanto adecuación, pero para que algo sea correcto no es necesario en su esencia develar lo que esta delante, por lo tanto lo correcto no es lo verdadero, desde aquí se puede extraer, que mientras el pensamiento técnico es el sentido común, las respuestas que se le den a su definición serán obviamente técnicas. La verdad sigue estando oculta, por lo tanto la esencia difiere de la técnica.¿Cómo llegar del concepto correcto al verdadero?Primero hay que percatarse de la imposibilidad de salirse del sentido común y que el deseo mismo de estar fuera de la técnica significa esta en su máxima expresión. Por esto para encontrar la esencia de la técnica no sirve buscar lo verdadero, sino que persistir en lo correcto y de esta manera llevarla al límite para que en su máximo despliegue se revele.Aquí sigue estando oculta la esencia a pesar de su definición instrumental, por lo tanto no queda más que preguntar por lo instrumental mismo. El develar de la esencia a través del concepto instrumental que forja el sentido común, tiene como elemento principal a la pregunta misma, pues, cuando ella se hace, convierte a su objeto en sustancia, por lo tanto, en ente. Definir al ser es transformarlo en ente. El ser se retrae a favor del ente. Este retraer trae consigo un ocultamiento del ser y por lo tanto un develar. Para Heiddegger cuando no se puede pensar al ser sin transformarlo en ente acaece el degradamiento y la fuga del verdadero pensar. La esencia de la técnica nunca es percatable, ya que la definición que da el sentido común a este es siempre instrumental. La posibilidad de desocultamiento de la técnica es su capacidad productora, por lo tanto la técnica no es un simple medio para salir de lo oculto, sino más bien un modo. Pero esto es de todas formas problemático, ya que para la técnica moderna lo verdadero es solo lo que se ajusta al ente, la imagen de aletheia griega a sido desechada, ya no es el ser el posibilitador del ente. La esencia de técnica moderna se oculta cuando se despliega, entonces, la diferencia entre la misma y el ser queda totalmente escondida en su propia distinción. Por lo demás para la técnica moderna hay solo ente, pero en este dejar impensado al ser es donde nos percatamos de su existencia por lo tanto es aquí, cuando la técnica se despliega por completo y estamos en el máximo peligro es cuando análogamente aparece la salvación. Cuando la técnica es totalmente incontrolable se puede superar. En medio del riesgo que significaría no ver nada más que al ente y a sus representaciones de realidad, puede darse el giro que de pie a la decisión, a la conciencia que se requiere para dar cuenta de que se está en un destino. No es la exactitud científica la que de pie a la técnica, sino, es la comprensión que la sustenta la que genera a la ciencia y, a los elementos instrumentales. Porque la técnica moderna al provocar a la naturaleza la desoculta en su forma netamente instrumental. Dentro del desocultamiento provocante, el primer debelado es el hombre, por ello, él está provocado en función de provocar, esto significa, aún cuando el ser humano es quien provoca a la naturaleza, el mismo no es quien domina a la técnica, y, más relevante todavía, aquella condición es inalienable.
Desde este piso podemos empezar a hablar del das gestell, como estructura de emplazamiento, un estado de animo que provoca a la instrumentalidad a ser instrumento hasta el infinito, esto es en resumidas cuentas la era técnica, esto nos dice que todo listo y dispuesto para ser consumido, no hay misterio. Este es el punto donde desemboca la crisis moderna enunciada en el principio del ensayo. La vida cotidiana. Este ver la vida cotidiana como estar constantemente en función, se traduce en estar fuera de la estética, en este escenario Heiddegger plantea el concepto de gelassenheit (serenidad), como estado de animo que permite ver la esencia de la técnica es si máximo despliegue. Mantener una convivencia con el ente ya no de provocación, sino de disposición a escucharlo, esperar a que se manifieste. Reconocer que la técnica no esta en las manos del humano.Ahora bien, la relación que tiene el arte con el ente, es este mismo separarse del su uso instrumental que ilustrábamos en la serenidad, al escuchar desde esta el llamado de la técnica se revela como destino y es aquí donde se manifiesta lo salvador. Porque la serenidad permite el desocultamiento del ser, en tanta verdad, en tanto libertad y es en el arte de la forma que Heiddegger intenta recuperar, como antológica, donde esto se manifiesta libre de instrumentalidad.
Hablo de arte como forma ontologiaza, porque desde el escenario instalado por Hegel, el arte ya no es lugar de acontecimiento de lo verdadero, esto es lo que no permite que en la obra acontezca el ser en la obra desde que la estética se transformo en sensibilidad. Por lo tanto lo que intenta Heiddegger es darle una representación no estética a la obra, desde esta visión me refiero a antológica.Para Heiddegger la muerte del arte significa la imposibilidad de pensar el ser, por lo tanto, donde no hay arte no hay posibilidad de acontecimiento de lo verdadero.
Desde este punto de vista, y retomando todo lo dicho en este ensayo podemos deducir que el objetivo de la filosofía Heideggeriana es la destrucción de la estética.